Incentivemos la esperanza como la confianza de conquistar el futuro. Sintámonos cómodos con la propia existencia, sabedores de que hemos sido obsequiados, creemos un bucle de retroalimentación, vivamos según nuestra elección, decidamos (¡insisto!) la actitud personal ante la totalidad de las circunstancias. – Javier Urra

Humildemente yo busco compartir el arte de amar la vida, de ser actores y no espectadores en una obra que admite pocos ensayos, que unos definen como tragedia y otros como comedia con mal final.

Hemos de comprometernos con nuestro crecimiento personal, aprender a autogestionarnos, defender la independencia, responsabilizándonos de nuestros actos, saber envejecer, convertirnos en hacedores de nosotros mismos. Precisamos capacidad de análisis para saber discernir, clasificar, combinar lo que nos ofrece la vida. Para formularnos preguntas que un día se irán conformando en respuestas. Y desde luego para desafiar a los pensamientos derrotistas. Hay que echarle ganas, pues en la escuela de la vida la responsabilidad es del alumno,no del profesor.

Considero que ser feliz es una decisión, hay que proponérselo. La vida feliz no es una suerte o un don, sino la combinación de la herencia educativa y el logro personal. La felicidad es episódica; no se encuentra, se crea y, cuando se comparte, en lugar de disminuir aumenta.


Se disfruta al menos tanto del placer en el progreso dificultoso y lento hacia la meta como al conseguirla.


La meta está donde uno la sitúa.

beassertive AdministratorKeymaster
Psicologia / Neurociencia

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